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Ayer hice la primera marcha cicloturista de la temporada. Hace unos meses, el organizador me llamaba diciéndome que querían hacerme un homenaje en la marcha Ale Cycling Gandia. Me hizo mucha ilusión, aunque no es ni el primero ni el último, ya que este año estaré en varias cicloturistas y en otras no podré asistir por motivos familiares. Pero la verdad es que ver cómo aficionados y organizadores se acuerdan de mí y me hacen un reconocimiento a mi carrera deportiva, me emociona muchísimo.

Llevaba bastantes semanas prácticamente sin tocar la bici, aunque a decir verdad, desde que me quedé embarazada pocas veces he hecho más de 1:30h. Estas últimas semanas quería salir a entrenar más, pero con la peque no es fácil. Y es que me cuenta un montón separarme de ella. Me considero afortunada de tener a mis padres cerca, que nos ayudan muchísimo, pero cada vez que salía en bici no podía evitar sentirme mal, aunque ni siquiera estaba tanto tiempo fuera como para perderme una de sus tomas.

Por lo que he podido leer y por amigas y conocidas, es algo que les pasa a muchas mujeres. Y aunque estoy muy contenta con la maternidad y la vida que llevo ahora y no lo cambiaría por nada del mundo, tenía ganas de quitarme esa espinita y poder disfrutar de mi afición un poquito más. Así que me propuse hacer la marcha completa, aún sabiendo que no estaba preparada físicamente.

Las mamás también nos merecemos cuidarnos un poquito y disfrutar de lo que nos gusta y lo más importante, mi hija iba a estar bien (y tan bien, la dejaba con su abuela, que la adora).

No es la primera vez que mi cabezonería me lleva a conseguir algo, así que ayer salí dispuesta a cumplir mi objetivo. Mi madre se quedó con la niña y mi marido, mi padre y yo nos fuimos a disfrutar de una mañana de bici. Mi padre y yo hicimos la marcha juntos y aunque los últimos 20 kilómetros lo pasé un poco mal, conseguí completar el recorrido (el más corto de los dos, eso sí lo tenía claro antes de salir). Además cuando llegué a la meta tenía a mi pequeña esperándome con su sonrisa que me alegra cada segundo y me hizo olvidar lo cansada que estaba.

Durante el recorrido pude disfrutar de zonas y paisajes que aunque he pasado un montón de veces por allí entrenando, siempre iba mirando el SRM para hacer las series como tocaba y después seguía a tope centrada en el trabajo que tenía. Esta vez era diferente, no tenía prisa, ni watts que mirar ni nada. Salíamos a disfrutar de la bici. Además vi un montón de féminas de todas las edades y con algunas de ellas pasé un ratito charlando. Qué alegría me da ver que el ciclismo femenino está en auge, no sólo en la competición, sino también el cicloturismo.

De momento hoy tengo agujetas por todo el cuerpo, así que me lo voy a tomar de descanso y el resto de la semana espero salir algún ratito más, ya que mi próximo objetivo será la semana que viene en la "Requena, tierra de vinos", donde espero poder completar el recorrido y pasarlo igual de bien que en Gandia.

Aprovecho para dar las gracias a toda la organización de la prueba y a todos los aficionados que me acompañaron ayer.

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